Si se viaja en coche desde Guercif a Midelt al este de Marruecos, se atraviesan parajes semidesérticos de gran belleza. Esta carretera conocida por los asiduos como “la interminable”, recuerda en ciertos momentos a las películas del oeste. La inmensidad de esta llanura impresiona, sobre todo al atardecer cuando la luz hace enrojecer a la tierra, como en esta foto tomada en las cercanías de la localidad de Missour.