¡Hola a todos!

mi nombre es Mariángeles y soy parte del equipo de Hola Berlín, un grupo de gente joven, mayoritariamente inmigrantes, que se reunió para hacer que todos lo que lleguen a visitar esta ciudad, se sientan como en casa.

Además de darme a conocer, quisiera que me cuenten e intercambiar experiencias de gente que ya ha estado en Berlín visitándola o viviendo en la ciudad por algún tiempo. ¿Qué piensan de la ciudad?, ¿qué fue positivo y negativo en vuestro viaje/estadía?, ¿qué cosas les interesaron más y qué cosas menos?, ¿cómo se sintieron con la gente y sus costumbres?

Por supuesto, puedo dar buenos consejos para quienes van a visitar Berlín en el futuro. Porque viajar es posible de muchas maneras, en auto, con un billete de avión, a través de la lectura o de una película. Con una tan sólo una mochila o pagando sobrepeso de equipaje. Habiendo organizado todo durante meses o subiéndose a un vuelo last-minute. Con o sin mapas, con o sin planes, con o sin compañía. Da lo mismo.

Pero hay algo en lo que todos coincidiremos sin lugar a dudas: no hay nada mejor que llegar a un nuevo destino y tener allí a alguien que nos espere. Alguien que ha allanado un poco el camino y conoce los misterios de ese lugar al que acabamos de llegar por primera vez. O más aún, que está dispuesto a hacérnoslos descubrir a nosotros, acompañándonos en la aventura. Sobre todo si se trata de un lugar donde el idioma es diferente al nuestro, o donde las diferencias culturales son muy grandes.

Creo que la Alemania reunificada ha abierto un panorama fascinante para viajeros de todas las clases. Si antes ofrecía un panorama de bella arquitectura y cultura antigua, la parte este del país, hasta 1989 oculta tras la cortina de hierro, es hoy centro de los más interesantes contrastes y eventos. A los castillos desparramados por todo el país y la solemnidad teutona, se suma el aspecto rejuvenecido que aporta una zona que está recién hoy abriéndose al mundo y por ende al turismo, creciendo y desarrollándose, en un constante tira y afloja entre múltiples y conflictivos pasados y un futuro que se quiso instalar aceleradamente.

Como quemando etapas, esta zona, cuyo eje está en Berlín, pasó del gris plomo a la más chillona gama de colores. Del silencio mortal del muro y sus guardias, a la fiesta ensordecedora que fue durante años el Loveparade, y cuyo estandarte hoy retoman otros tantos eventos. Y así, hoy, año 2008, Berlín sigue siendo una paradoja, un enigma que de a poco se atreve a invitar a que lo descifren.

Desde Hola Berlín, nos ofrecemos como los amigos que creíste que no tenías en esta ciudad.