ROBO EN EL INTERIOR DEL HOTEL NATURA PARK (CABEZA DE TORO), ZONA DE PUNTA CANA


El 29 de junio de 2009 a las 4:30 h de la madrugada, aproximadamente, llegué al hotel Natura Park de Punta Cana, procedente del aeropuerto, después de un retraso de aproximadamente 10 h. Después de cumplimentar los trámites pertinentes, fui conducido a la habitación por un empleado a las 4:45 h.

Me acosté a las 5 h. Al cabo de unos minutos irrumpió en mi habitación, a través del balcón, un ladrón que me obligó a encender la luz, advirtiéndome que se trataba de un atraco y me amenazó diciendo que había dos “colegas” suyos en el exterior a los que no vi.

Me lo robó absolutamente todo (dinero, móvil, unos prismáticos y un reloj), excepto las tarjetas de crédito y la documentación. El valor de lo robado asciende aproximadamente a 700 €.

Después del robo, el ladrón me obligó a apagar la luz y se fue. Ni que decir tiene que el miedo que me causó este incidente me amargó el resto de la estancia.

Después de poner en conocimiento de la recepción del hotel lo ocurrido, lo único que conseguí es que el director del hotel ordenara que me acompañaran al destacamento de la policía, ubicado en el municipio de Berón, ha formular la denuncia.

Ya en el mismo memento dudaron de mi versión y la policía, una vez hubo visitado mi habitación, dijo que no había señales de violencia y, por lo tanto, no podía probar el robo. Evidentemente, tampoco tomaron muestras de huellas ni nada parecido. No había señales de violencia porque yo no ofrecí resistencia. Aclaro que viajaba solo y resistirme hubiera sido una temeridad. En estas circunstancias probar el delito es imposible y por consiguiente la seguridad del país y del hotel no quedan comprometidas. Ni que decir tiene que el hotel no me indemnizó ni un céntimo puesto que, según ellos, no había robo.

Le pedí al director que me facilitara un documento, expedido por el hotel, que diera fe del robo con el objeto de, una vez en España, poder reclamar la indemnización de un seguro privado que tengo concertado. Se negó en redondo, supongo que para evitar el desprestigio que supondría para el hotel y para la cadena hotelera. El trato de este señor para conmigo fue vejatorio y de una absoluta prepotencia. Como desagravio lo único que conseguí es que me permitiera llamar a MOVISTAR ESPAÑA para anular temporalmente la línea del móvil y me regaló una excursión de las que ofrecía la agencia local. Ni siquiera me pidió disculpas. Cuando le dije que había viajado por medio mundo y que jamás me habían atracado en el interior de un hotel, cínicamente, me respondió que alguna vez había de ser la primera.