Se demoran en darte cualquier servicio que necesites (incluso les he tenido que dejar 40 pesos de propina en la habitación) para que me dejaran gel-champú, ya que eramos tres en la habitación y te dejaban 2 botecitos,a pesar de que lo dijera en recepción varias veces, en la cama de matrimonio pretendían que durmieramos tres personas, el aire acondicionado era tan antiguo que hacía mucho ruido. Los camareros eran tan escasos que tenías que ir a por tu bebida, cuando se iban acabando las bebidas no las reponían en varios días (te ibas del hotel y no habían llegado) en vez de un todo incluido parecía un " todo hasta que se acabe ", las bebidas son marcas raras de por allí. El wifi y el teléfono no iban bién (el teléfono llegaba la voz retardada) si preguntabas para que lo solucionen, nunca estaba el técnico. De séis personas, cuatro estúvimos malos con la barriga. El lugar tiene ruinas y playas que ver pero hay que tener cuidado con el hotel que eliges.