Hace exactamente 2 meses, conocí la agencia de viajes mayorista-minorista Grupo Bitácora y quedé encantada. Junto con mi marido contratamos un viaje y visitamos Fernando de Noronha, en Brasil: sencillamente el mejor destino de playas que he conocido, superior al Caribe, a Tahilandia, Mexico o cualquier de lo que yo conozco...aqui les dejo mi experiencia:
Dia 1: Apenas llegar a la Isla salimos al atardecer a la playa mas cercana, luego de una escalada sobre el barro de cincuenta metros, otra de doscientos metros a traves de unos hermosisiiiiismos empedrados muuuy coloniales, que temrinan en el acceso de escalera de piedras a la playa, llegamos a la "Cacimba do padre", un pequeño paraiso donde la vegetacion y el mar son los reyes. Es realmente unica la playita.
El hotel que nos quedamos estaba bien, y luego de Caimba do Padre, agotados por el vuelo nos fuimos a dormir.
Dia 2: Al otro día a las 9 desayuno, bien, frutas, quesos, jamón, huevos, unos mangos de novela, pero como cuando íbamos a salir ya el sol estaba medio alto, decidimos alquilar un buggy, no 4 x 4, sino 8 x 8, porque tenía unas ruedas enormes que pasan arriba de cualquier cosa, lo que comprobaríamos minutos más tarde.
No hay que maniobrar. Si se ve un pozo, una zanja, una loma o lo que sea, apuntale derecho y pasale por arriba que el buggy aguanta cualquier cosa. La vuelta de la mañana fue corta porque el sol estaba fuerte. Vimos la playa do BOLDRO, preciosa, a la que se accede por un camino en bajada (todas las playas de Noronha parecen estar tres pisos más abajo de todo el resto), absolutamente llena de piedras, que no es lo mismo que empedrada, barro ya seco y poco espacio para circular.
Luego, fuimos a visitar dos de las mejores playas que haya conocido: La primera, la playa do BODE, espectacular, polinésica, arenas enormes, multicolores, un agua espectacular, cálida, y otra vez, nadie en toda la playa.
Parecía que estábamos acostados en las páginas de una National Geographic; mirabas a un lado y veías una pared enorme plagada de vegetación tropical; mirabas al cielo y las nubes eran más caprichosas que nunca; mirabas al mar y tres o cuatro aves se clavaban en el mar a toda velocidad y salían, a veces, con su pescadito, pescado allí a unos metros de donde estábamos. Un lujo.
Rato depsués, levantamos campamento y caminamos a la playa siguiente, la “CACIMBA DO PADRE”, más espectacular porque tiene la misma vegetación pero la playa está adornada por los “dos irmaos”, dos pequeños morros a pocos metros de la orilla.
Luego subimos un cerrito y del otro lado estaba la BAIA DOS PORCOS, una hermosa y pequeña bahía donde se puesde hacer snorkel y pasear con los pececitos de siempre. Pero claro el acceso ya era complicado, y era hora de volver. Así que fotos mediante, volvimos a la pousada agotados, a dormir.
DIA 3: Decididmos visitar Playa do Cachorro, la que está más cerca del hotel, donde otra vez éramos los únicos; claro, eran las 8.00 A.M.; recién a eso de las 9.00 aparecieron los dueños de los bares de la playa y con ellos sus cachorros –perros-, y capaz que de allí su nombre..
La playa es hermosa; la entrada al agua es calma, sencilla y tibia. Los cangrejos escapan entre las rocas a medida que uno se acerca. Domina todo el morro do pico, vigilante. Paz total y descanso. Luego fuimos a comer a Le flamboyant, que vende comida al peso, y a 2 pesos. Luego salimos a conocer el fuerte de los Remedios, enclave portugues y previamente holandes de finales del siglo XVI, típica fotificación colonial.