HOLA soy Marini. he leido de todo en los foros y paso a contaros mi viaje a ITALIA MONUMENTAL II (todo incluido) en fecha 27 de abril a 4 de mayo de 2009 y sacad vuestras conclusiones.
la guia buena (Monica saludos si me lees), amable y accesible, pero no hace milagros. Condor junta en un día escalonadamente a un autobús de viajeros, que vamos llegando al hotel a distintas horas, y la guia se pasa el día del aeropuerto al hotel y viceversa. El problema es que si el guía no deja su lista de viajeros en recepción no te dan habitación, y te pueden dar las 9 de la noche. Afortunadamente el recepcionista del hotel se hizo cargo y nos dío habitación a las 4 de la tarde por lo que dejamos la maleta y aprovechamos la tarde para ver Roma, aunque otros no tuvieron tanta suerte.
Lo que NO nos gustó fue que en ningún momento tuvimos un teléfono de contacto con la guía, debíamos llamar a un telefono de España, que a su vez llamaba a la guia y luego nos llamaba a nosotros...... Es ridículo si lo único que quieres es avisar de que puedes llegar tarde a una cita por ejemplo. Espero que esto se cambie y les den un teléfono de contacto a los guias.
Por lo demás, si quieres ver Italia en una semana debe ser todo muy rápido y organizado y con los tiempos muy justos, es comprensible, y además no se puede dar gusto a todo un grupo, PERO, LO QUE ES INADMISIBLE es que se lleve a rajatabla un itinerario cuando la meteorología no lo permite: nos llevaron a las 5 de la mañana desde Roma hacia Pompeya lloviendo a cántaros, y lo que es más, si por ellos hubiera sido nos llevan a Capri ( excursión opcional 80 euros por barba). Me alegré enormemente de que los ferris de Nápoles interrumpieran sus salidas y se abortase la excursión, porque ya vimos Pompeya lloviendo , y como sobraba toda la tarde nos propusieron volver a Roma (llegamos a las 7 y pico de la tarde, y el hotel estaba a las afueras) y nos devolvieron 10 euros que era lo que costaba la cena. Es decir, que sí pueden cambiar cosas si se pone un poco de sentido común.
Por cierto el ferri a Capri cuesta sobre 16 euros, echad cuentas. Nápoles es muy feo y gris, y da un poco de mal fario, y de eso se valen para que vayas con la agencia a Capri, pero se puede ir por libre. Por cierto también que la comida ya la llevan organizada para Capri, ¿y si quieres quedarse en Nápoles? pues te organizan una comida de ensalada más pizza viuda y a correr, que fue lo que pasó con todos al final.
Ver el Vaticano al día siguiente lo recuerdo como algo muy rápido, con muchísima gente y muy atropellado. El hotel en Roma (AURELIA ANTICA) sencillo y limpio, y el desayuno muy completo, incluso habia yogures.
Salimos el tercer día hacia Florencia, pasando por Asís y Siena (segunda excursión opcional 32 euros, no la hice pero tampoco fue una cosa del otro mundo según otros viajeros).
En Florencia nos alojaron en un hotel a las afueras (HOTEL AUTOPARK), antiguo como el de Roma, pero también limpio, el desayuno muy simplón, y con la bollería contada, y si quieres que el café sea desacafeinado debes tener ciertos enfrentamientos. La cena mala. La verdad es que la comida en general deja bastante que desear, comimos sopa de verduras tres días seguidos, no se puede elegir menu, la comida es como la de los campamentos de verano o la de la mili, ya me entendéis, pero si protestas un poco a lo mejor te ponen una ensalada, sin atún por supuesto ni huevo y con un trozo de tomate. El último día en venecia nos levantamos de la mesa un grupo de 8 personas, no tanto por la cena, más de lo mismo, sino por el trato degradante de los italianos, maleducados hasta la médula, con excepciones por supuesto, y lo único que quieren es que pidas y pagues la bebida de inmediato, a 3, 4 5 y hasta 7 euros por una cerveza.
Un detalle importante: no nos avisaron en ningún momento de que el día UNO DE MAYO estaba todo cerrado en Florencia, que era la ciudad que tocaba, y que tampoco había servicio de autobuses, por lo que no vimos nada de nada, sólo exteriores y menos mal que la guia contactó con un compañero y noshicieron sitio en un autobús de otro grupo para llevarnos al hotel. Sabed que Italia cierran los museos los lunes.
En Venecia el mejor hotel, todo reformado, y muy amables y profesionales ( HOTEL PINO VERDE), y si son amables da igual lo que veas en el plato, os lo aseguro.Por cierto el hotel estaba a 30 km. de Venecia.
Por cierto, la excursión opcional en Venecia (góndola, visita al Palacio Ducal ) cuesta 78 euros. Podeís conseguir montar en góndola por 60 euros 4 personas, o por 80 euros 6 personas, 40 minutos de viaje, negociable. Nosotros cogimos una lancha taxi por 120 euros 8 personas por el Gran Canal 40 minutos de viaje. La entrada al Palacio Ducal costaba sobre 12 euros, aunque son entradas que sirven para otros sitios según precios. Echad la cuenta y lo que más interese. A San Marcos se entra gratis, pero en Domingo, como hay misas lo restringen mucho. No dejan entrar con mochilas, y en general no dejan en tirantes y pantalón corto.
Un aspecto muy importante es el de la evacuación: urinarios públicos en Venecia a 1,50 euros, indignante, por lo que sale más barato un vinito (también a 1,50) y ya vas al baño. Ojo nunca os senteís a tomar un café: si te lo tomas de pie 1,50 euros, pero si te sientas 3,50 euros, un timo, en España no hacemos eso. Igual con la cerveza, de 3 a 6 euros, mejor de pie. Preguntad siempre.
La comida muy básica en general, ensalada, macarrones, y mucha carne, de cerdo en general, y de postre naranja y manzana, pero de las más baratas, pero si insistís a lo mejor os cambian algo.
Muy desilusionada con el carácter italiano del servicio al turismo, somos monederos andantes, te sonríen para que entres a tomarte algo en las cafeterías, y una vez te sirven, sólo les interesa que pagues, llegan a ser maleducados, pero como nos dijo Monica, la guía, sonreirles es la mejor respuesta a la mala educación.
Si no fuera por lo del baño, lo del precio de la bebida, los sablazos de las excursiones opcionales, la mala educación italiana y que no hizo muy buen tiempo, sería el viaje perfecto. De todos modos nosotros nos dedicamos a hacer un chiste de cada cosa mala, y me tomé el viaje como risoterapia, porque Italia no deja de ser un país muy bonito, en paisajes, ruinas y monumentos.
Recomendación: los regalitos compradlos en Pisa o en Roma, porque en Florencia el mismo producto cuesta un 20% más y en Venecia los precios son prohibitivos. No recomiendo el viaje en verano, no me lo imagino a 30 grados.
Por cierto el conductor del autobús profesional y amable.
SUGERENCIAS A CONDOR.- Comprobar los días inhabiles e informar al cliente; tener en cuenta la meteorología en las excursiones; proveer de telefono de contacto directo a los guías para con los clientes. Que los restaurantes tengan en cuenta lo que has comido para no repetir la cena y que al menos haya siempre la posibilidad de una ensalada; lo de las excursiones opcionales creo que no tiene remedio.